Saturday, August 19, 2006

I' ve cried a river over you




Bajo mi almohada guardo mis sueños, los que tengo contigo, unos florecidos, otros que no encontraron alimento y quedaron allí, dormiditos ya para siempre

Friday, August 11, 2006

Desde un principio hablábamos ya de un fin, dos que amaron tanto alguna vez, y hoy ante una mirada honda y una sonrisa franca, tuvimos la esperanza limpia y fresca de un nuevo amor.
¿Ilusionados?,¿enamorados?, ¿encariñados?...nosé






Ahora miro esta luna blanca y redonda como un queso fresco, y le pregunto a ella, a ver si hallo respuesta, ¿qué será de nosotros dos?...


Sunday, August 06, 2006



Recuerdo cuando leíamos en el mueble de mi casa. Palmeabas tus piernas diciéndome: “Aquí”, entonces yo me tendía con la cabeza sobre ellas y miraba hacia arriba: tus largas pestañas cayendo una vez, tendiéndose verticales y luego cayendo nuevamente. Volteabas las páginas del libro absorto en él (tu siempre tan cuidadoso con los libros: “ni una oreja en las hojas”, me decías) entonces yo seguía con el mío y me sonreía encantada, pensando que qué lindo eras. Luego, pasaban las horas y entre las letras de tinta negra, me quedaba dormida. Cuando despertaba el sol de las 3 de la tarde había sido reemplazado por la luz caliente de la lámpara. Y al levantar la mirada estabas tú: ¡Hola!. Y yo : ¿qué hora es?. Las 8, amor. Asu, he dormido muchas horas. Sì, mi amor.

Eras así.
Todas esas horas no te habías movido ni un poquito para no despertarme y yo te decía: ¿cómo puedes quedarte quieto tanto tiempo?. Me gusta verte dormir, respondías tú.

(de cuando tú eras feliz viéndome dormir).






- las imágenes fueron tomadas de google.

Saturday, August 05, 2006

una pastillita de nostalgia sabatina

Cuando íbamos en el taxi, mirando por las lunas del auto la ciudad, su mano se posaba en mi vientre arrugado por estar sentada, y me cogía una grasita tímida y yo saltaba y le decía un “noooo!!!” eufórico. Pero luego nos reíamos y nos dábamos un besito sonoro y fugaz y su mano volvía a posarse tranquila en mi vientre, como mi cabeza en su hombro, y decía para mis adentros: “soy feliz”.
(una vez yo fui la mujer más feliz de la tierra)