Friday, January 11, 2008

Se ha vaciado el río de sus ojos
Que ahora miran
Y me saludan
Ya sin saltar como dos niños juguetones
Ya sin el parada de luces alegóricas
Que antes desfilaba frente a mí
Sin edad
Sin final
Sin ortodoxia
Como el cielo
Como todo lo que no puede representarse
Ni explicarse, ni llamarse por un nombre
Como todo lo que no es terreno, sí.
Y un hola suena desde sus ojos
Que ahora (además de todo)
hablan bajito
Ya como dos balcones de madera coronados
por negras cortinas
que anuncian un corazón.